Aquí estoy, al otro lado del ring, dispuesta a darlo todo en la lucha.
Mi corazón palpita dentro de mi pecho, tratando de salirse de entre las costillas, demostrando con su frenético baile lo nerviosa que estoy...
Pero tú, desde lejos, no puedes oírlo, no puedes notarlo y mi cara de seguridad y mi mirada desafiante te intimidan.
Al fin suena el timbre que anuncia el principio del combate.
Centro del ring. Solos tú y yo. Cara a cara, ambos dispuestos a darlo todo.
Nuestros cuerpos empiezan a describir círculos, a contorsionarse, a buscar el punto débil del otro...
Mi mirada sostiene la tuya, ambos conscientes de que el primero que la baje será el que pierda este asalto, porque en el combate no hay nada decidido hasta el último momento...
Incapaz de seguir sosteniendo tu mirada, bajo la mía y la fijo en el suelo. El gong suena de nuevo.
Vuelvo a mi esquina, dispuesta a oír la reprimenda de mi entrenador, pero en vez de eso, me sorprende con un "No ha estado mal. Si hubieras aguantado un segundo más le habrías ganado este asalto, pero al ser al mismo tiempo... Bueno, no importa"
Asiento con la cabeza, tratando de asimilar lo que me esta diciendo. Hemos aguantado la mirada el mismo tiempo... Eso es un empate...
Suena de nuevo el gong y el sudor perla mi frente. Salgo con ganas. Vamos, vamos.
Lánzame tu mejor golpe. Lo veo venir.
- Estas preciosa.
Mi ceja izquierda se levanta automáticamente, restando puntos a tu ataque.
- Y tu borracho - contraataco.
Tu sonrisa, en vez de hacerme ganar puntos, me hace perderlos. Es la sonrisa más bonita que recuerdo en este momento.
Algo anonadada, retrocedo ligeramente. No me vas a engatusar tan fácilmente.
Te acercas lentamente, rozas una mano con una de las mías, y la otra acaricia mi pómulo.
"¡¡NO!!" - chilla en mi cabeza una voz que viene de muy dentro de mí.
Trato de separarme, pero tu mano me retiene y me apega a ti, acercando tanto nuestros cuerpos que casi puedo oír tu corazón...
Y se que tú oyes el mío... que va a cien por hora...
Has ganado este asalto, has conseguido ponerme nerviosa... Veremos quién gana el combate...
viernes, 11 de junio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
Para tí, querido amigo, querido amante...
Para ti, querido amigo, querido confidente, querido amante del pasado.
Para ti que te fuiste con la promesa de volver y aún sigo esperando ese momento prometido.
Estoy harta de soñarte, de pensarte, de preguntarle a lo único que nos mantiene conectados cómo estás, que tal te va, si eres feliz...
Lamento comunicarte que la chica que conociste, ya no existe, murió hace tiempo.
Ya no soy aquella quinceañera, feliz, sonriente, siempre con un comentario dulce en los labios, siempre dispuesta a ayudar, charlatana, que amaba el deporte, que estaba dispuesta a luchar por sus sueños, que decía lo que pensaba, que pensaba antes en los demás que en sí misma...
Me he convertido en una chica de diecinueve años, que piensa antes de hablar, que ha perdido su pasión por el deporte, que sigue amando la música pero que ya no es capaz de crearla, que sigue amando la poesía, pero no es capaz de hilvanar dos versos, que le sigue gustando la lectura, pero ya no se atreve a contradecir al mundo y luchar por ser una escritora profesional.
Ya no siento esa imperiosa necesidad de ayudar a los que lo necesitan.
Ya no pienso bien de las personas por defecto. Me planteo si realmente necesitan mi ayuda, antes de ayudar.
Ya no escucho primero al corazón y luego al cerebro.
Ya no sonrío al mundo. Lo máximo que consigo es una mueca y una sonrisa sarcástica.
Ya no devoro libros. Ahora sólo devoro comida en cantidades industriales.
Ya no canto por la calle. Ya no bailo cuando quiero. Ya no soy aquella chica que conociste un día en el patio del recreo.
Pero sigo siendo esa chica que espera a que vuelvas.
Esa chica que se enamoró de ti sin darse cuenta y que cuando fue consciente, ya era demasiado tarde.
Que espera que te acerques sin una palabra y la abraces, dejando fuera todo lo malo, sumido en la penumbra que queda más allá de nuestro abrazo.
Habrá que seguir esperando...
Paciencia, pues...
Para ti que te fuiste con la promesa de volver y aún sigo esperando ese momento prometido.
Estoy harta de soñarte, de pensarte, de preguntarle a lo único que nos mantiene conectados cómo estás, que tal te va, si eres feliz...
Lamento comunicarte que la chica que conociste, ya no existe, murió hace tiempo.
Ya no soy aquella quinceañera, feliz, sonriente, siempre con un comentario dulce en los labios, siempre dispuesta a ayudar, charlatana, que amaba el deporte, que estaba dispuesta a luchar por sus sueños, que decía lo que pensaba, que pensaba antes en los demás que en sí misma...
Me he convertido en una chica de diecinueve años, que piensa antes de hablar, que ha perdido su pasión por el deporte, que sigue amando la música pero que ya no es capaz de crearla, que sigue amando la poesía, pero no es capaz de hilvanar dos versos, que le sigue gustando la lectura, pero ya no se atreve a contradecir al mundo y luchar por ser una escritora profesional.
Ya no siento esa imperiosa necesidad de ayudar a los que lo necesitan.
Ya no pienso bien de las personas por defecto. Me planteo si realmente necesitan mi ayuda, antes de ayudar.
Ya no escucho primero al corazón y luego al cerebro.
Ya no sonrío al mundo. Lo máximo que consigo es una mueca y una sonrisa sarcástica.
Ya no devoro libros. Ahora sólo devoro comida en cantidades industriales.
Ya no canto por la calle. Ya no bailo cuando quiero. Ya no soy aquella chica que conociste un día en el patio del recreo.
Pero sigo siendo esa chica que espera a que vuelvas.
Esa chica que se enamoró de ti sin darse cuenta y que cuando fue consciente, ya era demasiado tarde.
Que espera que te acerques sin una palabra y la abraces, dejando fuera todo lo malo, sumido en la penumbra que queda más allá de nuestro abrazo.
Habrá que seguir esperando...
Paciencia, pues...
lunes, 31 de mayo de 2010
A veinte metros bajo tierra...
Presión, presión, y más presión.
Cambiamos de tercio, ahora ya no es una, es su copia, unos años más joven.
Criticamos, hacemos daño gratuito, nos esforzamos por demostrar que somos mejores que los demás a base de hundirlos, no de crecer sobre ellos.
Hundirles, hundirme, y al final, hundirte.
Trato de no juzgarte, pero es tan difícil...
Proclamas que estás convencida de que la tuya es la única opción correcta, que posees la verdad absoluta, que el resto estamos tan equivocados que lo único que podemos hacer es seguir hundiendonos, tirar hacia abajo, llegar al infierno.
Hundir a los demás bajo tierra, empujarlos al vacío del infierno quizás te reconforte, pero tus pies siguen clavados a la Tierra, no te acerca al cielo...
Desprestigiarles con tus palabras, tus actos, tus gestos... no te hace mejores que ellos.
Te envenena el alma, pierdes la posibilidad de disfrutar de las pequeñas cosas, de la gente que te quiere, de la gente que está a tu alrededor...
Y lo peor es que menos la belleza, todo se pega, y muchas veces soy yo la que me escucho hablar así...
Me consterna, me duele, me desespera ser yo la que haga lo que censuro en los demás. Y hago un esfuerzo por corregirlo, por corregirme, por no ser yo la que aplaste a los demás...
Por no autocompadecerme, por no autojustificarme...
Por ver el mal en mis acciones, por intentar no insensibilizarme ante las injusticias.
Que las lágrimas sigan encendiendo algo en mi interior que me haga revolverme en mi asiento.
Y pido por tener el valor de levantar la voz.
Por gritar al cielo que hay cosas que están mal, que hay que cambiarlas, que erradicarlas de la faz de la Tierra, que obligarlas a morir, que arrancar de raíz esa mala hierba.
Reglas que te atan las manos y que salen de la nada, que te sonrien a la cara, atándote las alas, mientras te dicen que en el fondo, debes estar agradecida, no te las están cortando...
A veinte metros bajo tierra, hay tan poco oxígeno...
Cambiamos de tercio, ahora ya no es una, es su copia, unos años más joven.
Criticamos, hacemos daño gratuito, nos esforzamos por demostrar que somos mejores que los demás a base de hundirlos, no de crecer sobre ellos.
Hundirles, hundirme, y al final, hundirte.
Trato de no juzgarte, pero es tan difícil...
Proclamas que estás convencida de que la tuya es la única opción correcta, que posees la verdad absoluta, que el resto estamos tan equivocados que lo único que podemos hacer es seguir hundiendonos, tirar hacia abajo, llegar al infierno.
Hundir a los demás bajo tierra, empujarlos al vacío del infierno quizás te reconforte, pero tus pies siguen clavados a la Tierra, no te acerca al cielo...
Desprestigiarles con tus palabras, tus actos, tus gestos... no te hace mejores que ellos.
Te envenena el alma, pierdes la posibilidad de disfrutar de las pequeñas cosas, de la gente que te quiere, de la gente que está a tu alrededor...
Y lo peor es que menos la belleza, todo se pega, y muchas veces soy yo la que me escucho hablar así...
Me consterna, me duele, me desespera ser yo la que haga lo que censuro en los demás. Y hago un esfuerzo por corregirlo, por corregirme, por no ser yo la que aplaste a los demás...
Por no autocompadecerme, por no autojustificarme...
Por ver el mal en mis acciones, por intentar no insensibilizarme ante las injusticias.
Que las lágrimas sigan encendiendo algo en mi interior que me haga revolverme en mi asiento.
Y pido por tener el valor de levantar la voz.
Por gritar al cielo que hay cosas que están mal, que hay que cambiarlas, que erradicarlas de la faz de la Tierra, que obligarlas a morir, que arrancar de raíz esa mala hierba.
Reglas que te atan las manos y que salen de la nada, que te sonrien a la cara, atándote las alas, mientras te dicen que en el fondo, debes estar agradecida, no te las están cortando...
A veinte metros bajo tierra, hay tan poco oxígeno...
domingo, 30 de mayo de 2010
Experimento...
¿Qué pasa cuando comprimes algo que ya tiene más presión de la recomendada?
Que explota, rebienta, muere, se deshace se destruye.
Y lo peor es que es un final predecible.
Alguien está haciendo un experimento malvado conmigo, tratando de ver si mi cabeza explotará o si sólo me limitaré a deshacerme en llanto y negarme a continuar.
Y lo peor es que sé que si me dejan yo puedo demostrar toda mi valía.
Puedo regalarle al mundo lo mejor que haya salido de la fábrica con mi sello.
Puedo seguir luchando por ser mejor, por llegar más lejos, golpear más fuerte, saltar más alto.
Cargada con cientos de mochilas que no me corresponden es tán difícil lograr mejorar...
Y si añadimos un cronómetro a la fórmula, lo más probable es que el laboratorio quede destrozado con una mancha de quemado en el techo...
Pero el experimentador sigue empeñado en que tiene todo el derecho del mundo a añadir las condiciones que quiera, a modificarlas en cualquier momento, a controlar al sujeto estudiado bajo sus condiciones, como si se tratara de un recipiente lleno de un reactivo inerte...
Esperemos que no se queme las manos...
----------------------------------------------------
La última vez que te vi, eras mucho más de lo que eres ahora...
Has perdido tu muchedad...
Que explota, rebienta, muere, se deshace se destruye.
Y lo peor es que es un final predecible.
Alguien está haciendo un experimento malvado conmigo, tratando de ver si mi cabeza explotará o si sólo me limitaré a deshacerme en llanto y negarme a continuar.
Y lo peor es que sé que si me dejan yo puedo demostrar toda mi valía.
Puedo regalarle al mundo lo mejor que haya salido de la fábrica con mi sello.
Puedo seguir luchando por ser mejor, por llegar más lejos, golpear más fuerte, saltar más alto.
Cargada con cientos de mochilas que no me corresponden es tán difícil lograr mejorar...
Y si añadimos un cronómetro a la fórmula, lo más probable es que el laboratorio quede destrozado con una mancha de quemado en el techo...
Pero el experimentador sigue empeñado en que tiene todo el derecho del mundo a añadir las condiciones que quiera, a modificarlas en cualquier momento, a controlar al sujeto estudiado bajo sus condiciones, como si se tratara de un recipiente lleno de un reactivo inerte...
Esperemos que no se queme las manos...
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La última vez que te vi, eras mucho más de lo que eres ahora...
Has perdido tu muchedad...
jueves, 27 de mayo de 2010
Para ti...
Para ti, que sé que te preocupa tu futuro.
Para ti, que sé que valorarás estas palabras.
Para ti, que sé que te preocupa tu presente.
Para todos vosotros, que no os dejais llevar por la corriente, que pensais por vosotros mismos, que os gustan unas cosas y os desagradan otras pero que nadie os dice qué debeis pensar.
Es por vosotros por quien escribo.
Es en vosotros en quien pienso cuando mis dedos aporrean un teclado, cuando mis manos cogen boli y papel, cuando las palabras fluyen de mi mente hacia algún lugar en que se hagan inmortales.
Todos mis logros anteriores, todas las historias que comenzaron, no tendran final.
Quizá sea una señal para que empiece de cero, que me reinvente, que cambie de estilo, de ideas...
Que me redescubra.
Intento pensar en positivo. Intento no ver el sufrimiento de cientos de personajes que no verán la luz, que seguirán dando vueltas por un mundo imaginario en el que jamás podrán lograr la felicidad, morir en paz o encontrar al verdadero amor.
Intento no pensar en esos jovenes, alejados de sus vidas reales que las descubren y salen en su búsqueda, tropezando con cientos de problemas.
Intento no pensar en aquellos cuatro hermanos que jamás lograrán encontrar la magia de vivir en un pueblo pequeño y de lograr la armonía familiar a pesar de la inestabilidad de sus padres.
Trato de borrar de mi cabeza a la joven que intentará escapar de un destino injusto que le ha sido impuesto.
Y de no recordar al hada que echa de menos a su marido, ni al lobo que jamás encontrará a su verdadero amor.
Intento no pensar en los amantes que nunca podrán hacer el sacrificio que les redimirá de sus actos para brindarles la oportunidad de vivir juntos hasta el fin de sus días.
Pero la que más pena me da, es la joven tuareg, caminando en el desierto con un poderoso amuleto en las manos, huyendo de la tenebrosa Hermandad del Escorpión y tratando de salvar al mundo...
Igual que aquella pobre muchacha que salió en busca de sí misma y que nunca regresará a casa...
Tantas historias inconclusas... Tantas personas que piensan por sí mismas, que deciden sus futuros y me los susurran al oído para que yo les de forma de novela.
Tantas que ya no podrán seguir...
Esto, señores, sí es una catástrofe.
-----------------------------------------------------------------------
No se si es por el alcohol,
o es que he oido esa canción
que me obliga cada vez que suena a recordarte...
Sentimientos en formol...
Para ti, que sé que valorarás estas palabras.
Para ti, que sé que te preocupa tu presente.
Para todos vosotros, que no os dejais llevar por la corriente, que pensais por vosotros mismos, que os gustan unas cosas y os desagradan otras pero que nadie os dice qué debeis pensar.
Es por vosotros por quien escribo.
Es en vosotros en quien pienso cuando mis dedos aporrean un teclado, cuando mis manos cogen boli y papel, cuando las palabras fluyen de mi mente hacia algún lugar en que se hagan inmortales.
Todos mis logros anteriores, todas las historias que comenzaron, no tendran final.
Quizá sea una señal para que empiece de cero, que me reinvente, que cambie de estilo, de ideas...
Que me redescubra.
Intento pensar en positivo. Intento no ver el sufrimiento de cientos de personajes que no verán la luz, que seguirán dando vueltas por un mundo imaginario en el que jamás podrán lograr la felicidad, morir en paz o encontrar al verdadero amor.
Intento no pensar en esos jovenes, alejados de sus vidas reales que las descubren y salen en su búsqueda, tropezando con cientos de problemas.
Intento no pensar en aquellos cuatro hermanos que jamás lograrán encontrar la magia de vivir en un pueblo pequeño y de lograr la armonía familiar a pesar de la inestabilidad de sus padres.
Trato de borrar de mi cabeza a la joven que intentará escapar de un destino injusto que le ha sido impuesto.
Y de no recordar al hada que echa de menos a su marido, ni al lobo que jamás encontrará a su verdadero amor.
Intento no pensar en los amantes que nunca podrán hacer el sacrificio que les redimirá de sus actos para brindarles la oportunidad de vivir juntos hasta el fin de sus días.
Pero la que más pena me da, es la joven tuareg, caminando en el desierto con un poderoso amuleto en las manos, huyendo de la tenebrosa Hermandad del Escorpión y tratando de salvar al mundo...
Igual que aquella pobre muchacha que salió en busca de sí misma y que nunca regresará a casa...
Tantas historias inconclusas... Tantas personas que piensan por sí mismas, que deciden sus futuros y me los susurran al oído para que yo les de forma de novela.
Tantas que ya no podrán seguir...
Esto, señores, sí es una catástrofe.
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No se si es por el alcohol,
o es que he oido esa canción
que me obliga cada vez que suena a recordarte...
Sentimientos en formol...
martes, 25 de mayo de 2010
Hoy es un día de aquellos.
De pronto, todo lo que un día ví claro se difumina.
Todo lo que creí seguro, que no iba a cambiar, que era inmutable, se tuerce y ya no recuerdo ni porqué sigo esperando.
Ya no me acuerdo...
Ya no se si tu moto era roja, no recuerdo si componias la cancion y luego la musica o lo hacías al revés...
Ya no me acuerdo si preferias que te abrazara o que te diera un beso...
Y hay un nudo en mi garganta, hay una flojera en mis piernas, que se tambalean, que se doblan, que me precipitan al suelo.
Veo cómo la gente cae y es capaz de levantarse, y yo... sigo anclada en un pasado, sigo sufriendo por tu ausencia, sigo sintiendote tan cerca que duele que no pueda verte...
Sigo pasandole mensajes a la luna, para que te los lleve...
Sigo queriendo enviarte un sms, o un correo, pero me acuerdo de que hace seis años que no tienes...
Sigo pensando que a lo mejor te has enfadado conmigo, que ya no quieres que siga pensando en ti, que prefieres que pasemos página...
Y me da miedo que puedas pensar eso...
Jamás podré olvidarte. Eras parte de mi vida, eras parte de mí... Y ahora ya no te siento...
No puedo acariciarte, no puedo pensar en nuestro futuro, no puedo verte ahí, esperándome, como si el tiempo fuera sólo algo que dejar pasar mientras disfrutas de la vida.
Y ahora el tiempo se ha convertido en una carga, un lastre, algo que dirige mi vida...
Y lo peor es que no quiero recuperarme...
Me da miedo que, si deja de doler, algún día llegue a olvidarte.
No quiero perder lo poco que me queda de ti...
Tus enseñanzas, tu compañía, la sensación de estar segura en tus brazos.
Sentir que he encontrado mi lugar en el mundo...
A veces me pregunto si eras tu mi otra mitad...
Sería un problema bastante serio....
A veces me pregunto si no estare buscando algo que jamás encontraré porque ya ha pasado por mi vida...
Otras veces sólo puedo tumbarme en el sofá y dejar pasar el día, perder cientos de horas de estudio en sollozar, lloriquear, producir una cantidad ingente de mocos y llorar a lágrima viva.
-----------------------------------------------------------------------------
Hoy es un día de aquellos.
En que se para el tiempo.
Historias repetidas, caminan sobre el viento.
Aquí estás, una vez más.
Estás en los cajones, pedazos de recuerdos.
El polvo en los rincones esconde muchos sueños que ayer eran verdad.
Que ayer eran verdad.
Y que importa si hoy ya es pasado.
Una historia que aún no ha comenzado.
Y que importa si hoy nuestras manos se han desatado...
Que ayer... eran verdad...
Que ayer... eran verdad...
Que ayer... eran verdad...
Que ayer... eran verdad..................
Todo lo que creí seguro, que no iba a cambiar, que era inmutable, se tuerce y ya no recuerdo ni porqué sigo esperando.
Ya no me acuerdo...
Ya no se si tu moto era roja, no recuerdo si componias la cancion y luego la musica o lo hacías al revés...
Ya no me acuerdo si preferias que te abrazara o que te diera un beso...
Y hay un nudo en mi garganta, hay una flojera en mis piernas, que se tambalean, que se doblan, que me precipitan al suelo.
Veo cómo la gente cae y es capaz de levantarse, y yo... sigo anclada en un pasado, sigo sufriendo por tu ausencia, sigo sintiendote tan cerca que duele que no pueda verte...
Sigo pasandole mensajes a la luna, para que te los lleve...
Sigo queriendo enviarte un sms, o un correo, pero me acuerdo de que hace seis años que no tienes...
Sigo pensando que a lo mejor te has enfadado conmigo, que ya no quieres que siga pensando en ti, que prefieres que pasemos página...
Y me da miedo que puedas pensar eso...
Jamás podré olvidarte. Eras parte de mi vida, eras parte de mí... Y ahora ya no te siento...
No puedo acariciarte, no puedo pensar en nuestro futuro, no puedo verte ahí, esperándome, como si el tiempo fuera sólo algo que dejar pasar mientras disfrutas de la vida.
Y ahora el tiempo se ha convertido en una carga, un lastre, algo que dirige mi vida...
Y lo peor es que no quiero recuperarme...
Me da miedo que, si deja de doler, algún día llegue a olvidarte.
No quiero perder lo poco que me queda de ti...
Tus enseñanzas, tu compañía, la sensación de estar segura en tus brazos.
Sentir que he encontrado mi lugar en el mundo...
A veces me pregunto si eras tu mi otra mitad...
Sería un problema bastante serio....
A veces me pregunto si no estare buscando algo que jamás encontraré porque ya ha pasado por mi vida...
Otras veces sólo puedo tumbarme en el sofá y dejar pasar el día, perder cientos de horas de estudio en sollozar, lloriquear, producir una cantidad ingente de mocos y llorar a lágrima viva.
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Hoy es un día de aquellos.
En que se para el tiempo.
Historias repetidas, caminan sobre el viento.
Aquí estás, una vez más.
Estás en los cajones, pedazos de recuerdos.
El polvo en los rincones esconde muchos sueños que ayer eran verdad.
Que ayer eran verdad.
Y que importa si hoy ya es pasado.
Una historia que aún no ha comenzado.
Y que importa si hoy nuestras manos se han desatado...
Que ayer... eran verdad...
Que ayer... eran verdad...
Que ayer... eran verdad...
Que ayer... eran verdad..................
lunes, 17 de mayo de 2010
Me ahogo y no es en una jarra de cerveza.
Beso y no son tus labios.
Revuelvo y no es tu pelo mojado.
Doy vueltas y no es a un vaso de leche caliente y dulce.
Choco y no es contra tu pecho.
Caigo y no es en tus brazos.
Empujo y no es a ti en mi cama.
Me desvisto y no es para ver la cara que pones.
Me pican los ojos y no es de olvidar parpadear porque te estoy mirando.
Me siento sola y no es porque acabas de irte.
Me alegro y no es porque haya recibido noticias tuyas.
Sonrío y no es porque llegas.
Muerdo y no es a ti.
Buceo y no es en tu mirada.
Sufro y no es porque llegas tarde.
Miro el móvil y no es para leer uno de tus mensajes.
¿Es bueno seguir esperando algo que sabes que ya no va a volver?
¿Es malo querer que vuelva algo que ya no tienes?
No pienso leer las instrucciones de uso para saber cómo hacerte volver. Me niego a perderme a mí misma por mucho que te eche en falta.
No es una cuestión de orgullo. Es simplemente que el precio a pagar sobrepasa con mucho los beneficios que aportas.
Sé que encontraré a alguien ahí fuera que será capaz de hacerme sentir guapa, buena, dulce y feliz...
Y sé que tu encontrarás a alguien con quien calentar tu cama en invierno, así que ya no me necesitarás...
------------------------------------------------------------------
Algo bueno pasado mantenido en el presente - NOSTALGIA
Algo bueno futuro transladado al presente - ESPERANZA
Algo malo pasado mantenido en el presente - RENCOR
Algo malo futuro transladado al presente - MIEDO
Beso y no son tus labios.
Revuelvo y no es tu pelo mojado.
Doy vueltas y no es a un vaso de leche caliente y dulce.
Choco y no es contra tu pecho.
Caigo y no es en tus brazos.
Empujo y no es a ti en mi cama.
Me desvisto y no es para ver la cara que pones.
Me pican los ojos y no es de olvidar parpadear porque te estoy mirando.
Me siento sola y no es porque acabas de irte.
Me alegro y no es porque haya recibido noticias tuyas.
Sonrío y no es porque llegas.
Muerdo y no es a ti.
Buceo y no es en tu mirada.
Sufro y no es porque llegas tarde.
Miro el móvil y no es para leer uno de tus mensajes.
¿Es bueno seguir esperando algo que sabes que ya no va a volver?
¿Es malo querer que vuelva algo que ya no tienes?
No pienso leer las instrucciones de uso para saber cómo hacerte volver. Me niego a perderme a mí misma por mucho que te eche en falta.
No es una cuestión de orgullo. Es simplemente que el precio a pagar sobrepasa con mucho los beneficios que aportas.
Sé que encontraré a alguien ahí fuera que será capaz de hacerme sentir guapa, buena, dulce y feliz...
Y sé que tu encontrarás a alguien con quien calentar tu cama en invierno, así que ya no me necesitarás...
------------------------------------------------------------------
Algo bueno pasado mantenido en el presente - NOSTALGIA
Algo bueno futuro transladado al presente - ESPERANZA
Algo malo pasado mantenido en el presente - RENCOR
Algo malo futuro transladado al presente - MIEDO
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